Leones y zorras

En el capítulo XVIII de El príncipe, Maquiavelo recomienda que los gobernantes retengan e imiten las cualidades de los leones y las zorras si aspiran a preservar. El temperamento del león ahuyenta a los lobos, mientras que la habilidad de las zorras sirve para eludir las trampas.

Idealmente, un príncipe virtuoso debería equilibrar ambos temperamentos, aunque ocurre a menudo que el león o la zorra predominan en los gobernantes concretos.

En The mind and society, Vilfredo Pareto (1935) sugirió entender el comportamiento de los gobernantes en términos de su apego a ciertos “residuos” instintivos. Los “residuos” de clase I o “instinto para la combinación” corresponden a la zorra: son individuos dotados para la negociación y la manipulación, y están inclinados hacia el cambio y la innovación; los “residuos” de clase II o de “persistencia de grupo” por su parte corresponden al león: son individuos leales al grupo, más ahorradores y más conservadores.

Según James Burnham (1964) el nuevo orden liberal surgido tras la segunda guerra mundial propició un cambio básico en la mezcla de temperamentos “León” y “Zorra” de los gobernantes occidentales, favoreciendo la proliferación de formadores de opinión, burócratas y gobernantes de clase I o “Zorra”.

La cuestión es si no estaremos presenciando ahora un nuevo “cambio básico” en la mezcla de los temperamentos políticos, esta vez favoreciendo gobernantes leoninos y, en consecuencia, menos liberales.

Robert Redeker especula que Trump, el león americano, puede ser “una figura de transición entre dos mundos”, junto con Theresa May, que ya habla leoninamente de “interés nacional” en el post Brexit. Un conservadurismo de la clase II de Pareto ciertamente muy distinto al abanderado por la “revolución conservadora” (neoliberal) de Reagan y Thatcher, pero que no termina de estar bien definido, ni siquiera en las estepas eurasiáticas desde las que Dugin predica una “cuarta teoría política” aún por determinar.

Comentarios

  1. Animo al autor de este blog a que, por lo menos, haga una entrega semanal.Es de lo mejor que he visto.

    ResponderEliminar
  2. Yo también le animo a seguir, aunque no me gustaría que se sintiera presionado. Es muy buen alimento el que sirve. Por eso queremos visitarle más a menudo.
    Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Los comentarios deben ajustarse al tema de la entrada y respetar normas de cortesía.

Entradas populares