Ir al contenido principal

Thilo Sarrazin: La destrucción de Europa

Thilo Sarrazin fue un político socialdemócrata alemán, y miembro de la junta directiva del Deutsche Bundesbank, justo antes de publicar un libro extremadamente “controvertido”: Deutschland schafft sich ab (Alemania se destruye a sí misma). Pese al intento de silenciar o denigrar al autor –en El País lo sentencian como “el xenófobo que divide Alemania”, Sarrazin vendió en su país más de un millón de ejemplares. En 2012 publicó un segundo libro sobre la situación de la libertad de expresión en Alemania, que tampoco se ha publicado en español. El público español, por lo tanto, no ha tenido ocasión de conocer las ideas de Sarrazin de forma directa.

Este texto (probablemente basado en esta conferencia), que traduzco aproximadamente, es de lo poco que hay publicado incluso en inglés.

THILO SARRAZIN, LO QUE APRENDÍ 

Antes que nada, me gustaría agradecerles este premio, que he aceptado con mucho gusto. Hasta 2008 no me preocupaba mucho la libertad de expresión. En mi carrera como servidor público y como político tenía una reputación de franqueza. Pero mis preocupaciones eran principalmente el área profesional y por ello resultaba aceptable.

Todo cambió con una entrevista que di en septiembre de 2009 sobre los problemas socioeconómicos de Berlin y sus raíces, y con un libro que publiqué en agosto de 2010 bajo el título Deutschland schafft sich ab (Alemania se destruye a sí misma). Estas son mis principales conclusiones:

– Alemania como nación está condenada por su demografía. La baja y estable tasa de natalidad significa que cada generación es un 35% más pequeña que la anterior.
– La gente más brillante tiene menos niños. Y por esta razón, las capacidades intelectuales y los logros educativos en Alemania disminuirán aún más rápidamente que la población. Este no es un peligro de un distante futuro, ya está pasando.
– El tipo de inmigración que tenemos en Alemania, en su mayor parte de países islámicos de África y oriente medio, no soluciona los problemas. Los agrava. Razones para esto son el trasfondo cultural islámico y el pobre desempeño educativo de estos grupos, muy por debajo de la media europea, incluso en la segunda y la tercera generación.

Estas conclusiones por supuesto son controvertidas, y esto es lo que se pretendía. En materia de sociedad no existe una verdad absoluta. Soy el primero en admitirlo.

Esperaba una discusión polémica. Pero no estaba preparado para la tormenta público que se desencadenó tras la publicación.

Fui acusado de defender el determinismo biológico y calificado como un darwinista social, un racista y un enemigo del pueblo y de la justicia social.

Pude sobrevivir política y moralmente debido al apoyo entusiasta de gran parte del público general. Los nuevos medios ayudaron mucho en esto.

En este caso, los medios impresos y la televisión obviamente han perdido el monopolio de la interpretación, y esto resultó evidente para todo el mundo.

Al darse cuenta de esto, muchos políticos iniciaron una retirada táctica del debate. En el curso de los acontecimientos, dejé de formar parte del consejo del Deutsche Bundesbank, no sin antes haber aclarado cualquier acusación de mala conducta.

En los meses siguientes, aprendí mucho sobre las reacciones polémicas contra mi libro. Mi teoría es la siguiente:

El código de conducta en una sociedad, que no está escrita en la ley, varía con el tiempo. En gran medida es implícita y no está sujeta a normas formales –e incluso no suele ser abiertamente discutida. Pero aquellos miembros que no las cumplen corren el riesgo de ser excluídos de la “buena sociedad”.

Los mecanismos de la corrección política

Poseer y expresar el “correcto” conjunto de opiniones sobre ciertas cuestiones científicas, sociales y políticas es una parte importante de este código de conducta.

La mayoría de la gente desea cumplir el código prevaleciente de conducta pero, al estar ocupados con el trabajo y la familia, no no poseen una opinión informada propia sobre la mayor parte de los temas.

Por ello, creen y piensan lo que los medios y dicen que debe pensarse y creerse. Los políticos, por otro lado, forman su comprensión de la opinión pública consumiendo los medios. La mayoría cree sinceramente que los votantes piensan lo que los medios dicen o escriben.

Los medios están hechos de personas, y los medios contratan a personas dentro de un proceso de auto-selección, de un modo parecido a los abogados, doctores o ingenieros. Las encuestas muestran que la gente principalmente escucha a otra gente de los medios. 

Al formar parte de esta auto-selección, la gente de los medios en general posee un conjunto de opiniones que tienden a situarse en el lado izquierdo de la sociedad general. No digo que sea malo. Pero creo que esto explica en parte la mentalidad de la corrección política.

La mayoría de la gente rehuye decir o incluso pensar cualquier cosa que se percibe como políticamente incorrecto.

En este sentido, los mecanismos de la corrección política previenen la expresión de opiniones disidentes, sin mencionar la libertad formal de expresión. Incluso detiene la generación de pensamientos incorrectos.

Los tema dominantes de la corrección política están profundamente enraizados (y en cierto modo inconscientemente) en la mentalidad de la clase política y los medios. Reflexionando sobre la reacción a mi libro, identifiqué hasta 13 temas que constituyen el cuerpo principal de la corrección política en Alemania. Mi libro los violentaba todos.

Una lista de corrección política en Alemania 

Creo que la lista describe la verdad en general pero hace falta un poco de ironía y de humor para entenderla del todo. El problema reside no en un tema en particular sino en su combinación y aplicación rígida al pensamiento político:

1. La desigualdad es mala, la igualdad es buena.

2. Virtudes secundarias como la laboriosidad, la precisión y la puntualidad no tienen un valor particular. La competencia es moralmente cuestionable (excepto en los deportes) porque promueve la desigualdad.

3. Los ricos deben sentirse culpables. Excepción: gente rica que ha ganado su dinero como atletas o artistas del pop.

4. Los diferentes episodios de la vida no tienen nada que ver las elecciones de las personas sino con las circunstancias.

5. Todas las culturas son de igual valor y rango. Especialmente los valores y modos de vida del cristianismo occidental y de las naciones occidentales industrializadas no debería disfrutar de preferencia alguna. Los que piensan otra cosa son provincianos y xenófobos.

6. El Islam es una religión de paz. Aquellos que ven algún problema en la inmigración de países islámicos son culpables de islamofobia. Algo casi tan malo como el antisemitismo.

7. Las naciones occidentales industrializadas corren con la mayor responsabilidad en la pobreza y el atraso de otras partes del mundo.

8. Los hombres y las mujeres no poseen diferencias naturales, excepto en los signos físicos de su sexo.

9. Las capacidades humanas dependen principalmente del entrenamiento y la educación. Las diferencias heredables apenas importan.

10. No hay diferencias entre pueblos y razas, excepto en su apariencia física.

11. El estado-nación es un modelo pasado de moda. Las identidades y peculiaridades nacionales no tienen ningún valor especial. El elemento nacional como tal es bastante malo, y no merece la pena ser conservado. El futuro pertenece a una sociedad mundial.

12. Todos los pueblos del mundo no sólo poseen los mismos derechos. De hecho son iguales. Y deberían beneficiarse del estado de bienestar alemán.

13. Los hijos son un tema totalmente privado. La inmigración sirve para resolver los problemas con el mercado del trabajo y cualquier otro problema demográfico.

El núcleo del problema 

Hasta aquí la lista. En su forma condensada parece una broma. Pero no lo es. Estos son los axiomas ocultos de la mentalidad política dominante en Alemania (y probablemente en todas partes) tal como los veo. Todos los temas de la lista poseen un alto valor emocional para aquellos que creen en ellos. 

El núcleo del problema es este: actitudes en parte morales y en parte ideológicas son consideradas una cuestión de valores y mezcladas con la realidad. Clasificarlas es una tarea permanente.

Sin embargo, me hace ser optimista que, tras todo el lío, todavía estoy moralmente vivo y como persona y escritor no he sido ignominiosamente enterrado y olvidado. Ciertamente esta era la intención de la mayoría de la clase política y de la clase periodística. Por una vez el público no estuvo de acuerdo.

Esto es en sí mismo un motivo de satisfacción no sólo para mí sino para mucha gente en Alemania.

El segundo libro 

Fue bastante interesante la experiencia con mi segundo libro, Europa braucht den Euro nicht, que fue publicado en mayo de 2012. En este caso, nadie podía negar que era un experto en los temas que trataba. De forma que dudaron de mis motivaciones, de nuevo, e intentaron descubrir elementos de derecha o populistas en el libro.

Esto se probó imposible. El razonamiento histórico era sólido. El razonamiento económico que he aplicado era convencional y vinculado con la lógica estricta.

Mis advertencias resultaron ser ciertas de nuevo con el tiempo y los acontecimientos. De forma que intentaron “todsch” el libro (esta palabra deriva del alemán “totschweign”). Encontraba mis argumentos a menudo en la prensa, pero la fuente no se mencionaba. Sin embargo esto sólo tuvo un éxito parcial.

El libro vendió 200.000 copias y llegó al noveno lugar de la lista de bestsellers de no ficción.

Cuando hablo de “ellos”, no me refiero a los medios como un todo, sino a alrededor del 70% de ellos. El problema no es que disienten. A mí me encanta el disenso, es la sal de toda discusión ilustrativa. Me aburriría por completo no tener que tratar con puntos de vista opuestos. El problema es que “ellos” evitan intercambiar argumentos. Ni tan siquiera leen o escuchan con cuidado, si es que lo hacen. Tratan de meterse con uno a nivel personal, poniendo en duda las motivaciones, burlándose de los hábitos, de la presencia y la actitud vital. El propósito último es la difamación. Intentan insuflar el miedo al aislamiento en todos aquellos que te apoyan y defienden tu causa. Y hay que admitir que esto funciona, al menos en parte.

La mayor parte de la gente detesta exponerse en materias controvertidas, incluso los más buenos y honestos. Los que “van con a la corriente” se hacen fácilmente con el clima de la opinión pública. No es nada nuevo. Siempre ha sido así. Es parte de la naturaleza humana no violentar los hábitos y opiniones de los grupos, formales o informales, de los que se siente formar parte. Pero es importante que aquellos que disienten encuentren un espacio, en un espacio moral y literal, para que puedan presentar sus opiniones libre de sanciones de todo tipo.

Todo progreso en temas sociales, en la ciencia, la cultura e incluso en la moda, empiezan con el desacuerdo de una minoría. Por tanto, animemos la expresión de todo tipo de desacuerdos, con dos excepciones: 1) El derecho a expresar tus puntos de vista y 2) a mandar sobre el propio curso de tu vida nunca debe ser cuestionado. Al menos no en una sociedad libre.

Comentarios

  1. Al hilo de la situación de Alemania y la corrección política, se podría mencionar el caso de Akif Pirinçci, un escritor de origen turco que, en su momento, con su libro Deutschland von Sinnen: Der irre Kult um Frauen, Homosexuelle und Zuwanderer (Alemania enloquecida: el culto absurdo a mujeres, homosexuales e inmigrantes). Es otro tipo de escritor, más polémico y más subjetivo, mientras que Sarrazin representa el rigor y la seriedad; al fin y al cabo ha sido un tecnócrata, mientras que Prinçci es novelista. Por otro lado, Pirincçci tiene una ventaja a su favor: él mismo es un inmigrante turco, aunque tampoco esto le ha evitado que su libro sea comparado por Die Zeit con... A ver quién lo adivina... Exacto: el Mein Kampf.

    Cito de la Wikipedia: "Lately Pirinçci has come under critique because of gloss he wrote for the libertarian political blog Die Achse des Guten, which is considered racist by many, where he comes out saying that Arabs and Turks kill German men, but only rape German women due to evolutionary reasons"

    Por otro lado, y sobre el hecho de que Sarrazin aún esté inédito en España, no es de extrañar que haya tantos libros importantes y necesarios, publicados en otros idiomas, que no se traducen ni publican en España, porque el ambiente intelectual en nuestro país está harto envilecido, como lo están el ambiente académico y el mundillo mediático.

    Cosas de la "tolerancia liberadora" marcusiana, tal vez.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy interesante aportacion de tan interesante articulo sobre Alemania hoy

      Eliminar
  2. Fui acusado de defender el determinismo biológico y calificado como un darwinista social, un racista y un enemigo del pueblo y de la justicia social.


    Que honor, que prestigio, que gloria de odio mediatico!


    Lo raro es que no tuviera la media mas valiosa: la de Genocida)

    ResponderEliminar
  3. Tiene su gracia que los "libros de Holanda" sigan sin llegar fácilmente a España, recordando otros tiempos. Es extraño que tradujeran a Wade.

    ResponderEliminar
  4. Para mí hay una valiosa enseñanza en el caso de Sarrazin. Como dice Joaquín, muestra el envilecimiento de las élites –no sólo españolas, sino europeas y occidentales en general, pero también muestra que ya no se puede confiar en lo que Ortega llamaba "minorías selectas". Esta es una idea a la que he estado dando vueltas desde hace mucho. La salvación ya no está en estas minorías envilecidas, que difícilmente pueden ser ya ejemplares para nadie, sino en el público ilustrado medio, gente que tenga "cultura científica" para entender cosas mínimas, pero también que esté bastante a salvo de las servidumbres intelectuales. El problema es que en España no creo que tengamos ni tan siquiera un millón de lectores potenciales cultos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En España no creo que ni siquiera haya un millón de lectores cultos o no, ja ja (a las estadísticas de lectura me remito, y eso que contabilizan lectura de panfletos periodísticos y revistas)

      Sobre esa minoría "ilustrada" que ya no es referencia de nada me remito a la mítica y tan tergiversada frase de José Millán Astray :"Muera la intelectualidad traidora" (y no "muerte a la inteligencia " como ha impuesto el mito progre faltando a la verdad como casi siempre por otra parte)

      Eliminar
    2. Lo importante es que esas minorias selectas tengan el maximo posible de hijos con agradables genes portadores de alta Oxitocina

      Eliminar
  5. GRACIAS POR EL ARTICULO,ESTOY TOTALMENTE E ACUERDO CON SARRAZIN.POS SI OS INTERESA POR FAVOR LEER -EL CAMPAMENTO DE LOS SANTOS- DE JEAN RASPAIL (prácticamente lo mismo , y lo masacraron los fariseos, ELLIBRO DE -ADIOS EUROPA-(plan Kalergy)Y PARA FINALIZAR LA ULTIMA NOVELA DE MICHEL HOUELLBECQ -SUMISION- TERMINO, NO HAY MAS CIEGO QUE QUE EL QUE NO QUIER VER.SALUDOS A TODOS, MUY BUEN BLOG.PACO

    ResponderEliminar
  6. Muy interesante. He encontrado su blog al buscar noticias sobre Tuioo Sarrazin, de quien mucho oí hablar por los medios en 2010. Pasados seis años de aquello, y tras los acontecimientos de los que todos hemos sido tristes testigos, siento necesidad de conocer la obra de Sarrazin, por lo que empecé a googlear para ver si su libro ya había sido traducido al español o al inglés. Sólo con muc y o esfuerzo podria leer el original. Me temo que tendré que hacerlo. Gracias por compartir eso.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario en la entrada

Los comentarios deben ajustarse al tema de la entrada y respetar normas de cortesía.

Entradas populares de este blog

El idiota inteligente. Sobre el origen cognitivo de la modernidad

Bruce M. Charlton es un psiquiatra evolucionista británico, editor de Medical hypothesis de 2003 a 2010, una revista inicialmente orientada a la publicación de ideas “poco convencionales”, y no revisadas por pares –al menos antes de que Elsevier obligara a rectificar al consejo editorial.

Las ideas de Charlton tienen, en este sentido, una vocación epistémica “exploratoria”, por usar líbremente una distinción reciente de la psicología social (Sakaluk, 2016).

Clever sillies. Why the high IQ lack common sense (“Idiotas inteligentes. Por qué la gente con alto CI no tiene sentido común) (2009) es quizás su obra maestra. En este pequeño ensayo, Charlton utiliza el criterio del psicólogo Satoshi Kanazawa (“Principio de la sabana”), según el cual la inteligencia alta es una adaptación cognitiva para resolver problemas “evolutivamente novedosos”, en contraste con “la resolución de problemas que eran una parte normal de la vida humana en la era ancestral de cazadores y recolectores”, o dicho ab…

La nueva constitución japonesa y el fin de la "paz perpetua"

Inmanuel Kant publicó en 1795 un ensayo insinuando un nuevo orden jurídico internacional capaz de fundar una “paz perpetua” entre naciones, particularmente mediante un tratado que "aniquila y borra por completo" las causas de toda guerra futura. Al firmarse el Tratado de Renuncia a la Guerra, conocido como Pacto Briand-Kellogg (1928), las ideas de Kant parecieron cobrar una inesperada vida, pero el entusiasmo pacifista es interrumpido drásticamente por el reinicio de las hostilidades internacionales en 1939 –y aún antes en el continente asiático. Tras el desenlace de la guerra mundial, el espíritu dañado de la "paz perpetua" se refugió en la aún vigente Constitución de Japón (日本国憲法), promulgada en 1948.

En su artículo 9 leemos:

Aspirando sinceramente a una paz internacional basada en la justicia y el orden, el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la nación y a la amenaza o al uso de la fuerza como medio de solución en disputas i…

La rebelión antigenealógica europea

Quién sabe si entre las lecturas canónicas de la filosofía figurarán dos a cargo de Peter Sloterdijk. Una es la breve conferencia, Normas para el parque humano (1999). Otra es más reciente: Los hijos terribles de la edad moderna. Sobre el experimento antigenealógico de la modernidad (2015; Siruela).

En esta última obra encontramos algunos “conceptos fundamentales”, para una teoría oscura de la modernidad.

El Hiato 

Si para los antiguos el hombre está en el mundo porque no mereció un sitio mejor, para los modernos representa más bien un honor haber sido arrojados del paraíso, “el acontecimiento más feliz y más grande de la historia humana”, para Schiller, en cuanto preludia un despertar de las fuerzas de la razón. Es posible un nuevo comienzo, un "punto cero" de la humanidad porque la mente es una “tabla rasa” y la herencia una tara remediable.

A partir de la revolución francesa–irónicamente consentida por Dios, para De Maistre– empieza una época caracterizada por el primado d…