La fuerza y la etnia

El uso y amenaza de la fuerza fueron los principales medios a través de los que se logró el proceso continuo de conglomeración política. Ni el comercio de grandes distancias ni la autoridad religiosa fueron de lejos tan significativos como la acumulación de la fuerza para llevar a cabo este proceso en sociedades mayormente agrarias y en consecuencia sociedades fundamentalmente locales y autosuficientes. De hecho, tanto el comercio como la autoridad religiosa fueron como mucho una consecuencia de la unificación política. La etnicidad constituyó un factor más fuerte a la hora de determinar la expansión política, aunque aquí también se produjo una interrelación. En contra de algunas teorías de moda, los lazos étnicos, arraigados en la solidaridad del parentesco, no fueron ni completamente "inventados"  ni enteramente superados por las estructuras de poder político superpuestas sobre ellos. Formaciones étnicas de gran escala tuvieron un origen previo a la emergencia del estado, más notablemente en aquellas regiones del mundo la expansión de la agricultura o del pastoralismo. Tales espacios étnicos y fronteras étnicas fueron esenciales en el establecimiento de las fronteras políticas. A su vez, la unificación política por la fuerza erosionó con el tiempo las diferencias tribales y étnicas, amalgamando el reino en identidades étnicas más grandes, o construyendo lazos supra-etno-culturales a lo largo de los existentes. 
– Azar Gat, War in human civilization (Pág. 403)

Comentarios

Entradas populares